Historia del Tai Chi Chuan

 

Leyenda sobre el origen del Tai Chi Chuan
"El pájaro miraba como un águila a una serpiente enroscada en el suelo. La serpiente miraba hacia arriba al pájaro y los dos comenzaron a luchar. Con un chillido el pájaro se abalanzó, extendiendo sus alas y batiéndolas como un abanico. La larga serpiente sacudía su cabeza, lanzándola aquí y allá, evitando las alas del pájaro. Este voló a lo alto, muy frustrado y desconcertado. De nuevo el pájaro bajó en picado golpeando con sus alas y nuevamente la serpiente se deslizaba y se movía como una flecha para estar a salvo, siempre desde una posición enroscada. La forma enroscada era como el símbolo del Tai Chi y contenía el principio de lo blando venciendo a lo duro.
A partir de la contemplación de esta escena el inmortal Chang San-feng concibió el Arte del Tai Chi Chuan."

Yang Ch'eng-fu

Taoísmo
Sus orígenes se remontan a épocas del mítico Emperador Amarillo, constituyéndose como estructura filosófica alrededor del 604 a.c.
El taoísmo, a menudo suele ser interpretado como "vía" o "camino", más bien podría entenderse como "intuición, sensibilidad, espontaneidad, vida" o de manera más abstracta como "sentido".
La esencia de la filosofía taoísta se encuentra en el Dao De Jing (El Clásico de la Vía y su Poder, o del Camino y su Virtud, entendiendo ésta como "naturaleza propia.
El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a veces no se entiende ésta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales.
La antigua forma del Taoísmo era la de una corriente filosófica y no una religión, por lo que los antiguos pensadores interpretaban por "inmortalidad" el hecho de "auto superación" del propio ser en comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, en base a la mutación constante que enseña el Tao.
Posteriormente, el taoísmo se mezcló con elementos del confucianismo, budismo y la religión folclórica, vale la pena destacar que esto no era valido para los antiguos pensadores taoístas como Chuang Tsé.

Principios Básicos de las disciplinas Taoístas
El respeto y custodia de la Gran Naturaleza.
La No violencia como objetivo.
La serenidad y armonía como método.
El desarrollo interior y espiritual del hombre.
El desarrollo de una existencia con vitalidad y plenitud.
Sugerencias inmediatas sobre el taoísmo
El adepto al taoísmo tiene con fin principal llegar a un encuentro con el Tao, a traves de comprender la sintonía que establece con la realidad, a la cual llama Naturaleza.
Percibe a esta realidad en dos ambitos definidos: uno superficial y otro mas profundo. Este ultimo es rector y guia del anterior, habitualmente es llamado interno.
La realidad o Naturaleza es concebida por el Taoísmo como Transformadora y transformante, o sea basicamente en movimiento. Este moviento logra su plenitud al mantener la armonía, que es básicamente un equilibrio de los distintos matices que produce todo aquello que esta en movimiento. Dichos mátices son conocidos como Yin y como Yang, siendo nuestra concepción (así como la de toda escuela tradicional taoísta) que dichos aspectos de lo que se halla en el Universo fundamentalmente complementarios y no opuestos o antagónicos.
Esto descarta toda concepción de rigidez ( tipo masculino-femenino, bien-mal, positivo-negativo, etc...) que se le otorga a la idea de Yin-Yang, siempre y cuando estemos hablando de taoísmo.
Este movimiento básico (denominado T'ai Chi) con mátices Yin-Yang genera constantemente los componentes del Universo, esencialmente por medio de su energía, el Ch'i (que este aspecto primordial algunas Escuelas la denominan Ch'i Shen Li o Ch'ing Ch'i). Sus concreciones son multiples, por eso eran denominadas poeticamente como diez mil seres. De cualquier forma se puede observa sus Cinco caracteristicas comunes, conocidas como Wu Hsing, que permiten estudiar su comportamiento concreto. Las posibilidades que el tiempo va poniendo a prueba cuando los seres llevan a cabo con sus movimientos individuales son estudiados por las reglas de las Ocho posibilidades (Pa Kua), que pueden llegar combinadamente hasta sesenta y cuatro posibilidades.
Esta burda simplificación del procesos de la naturaleza puede servir para entender que el Taoísta siente la necesidad de una segunda etapa de su desarrollo que es regresar a la fuente.
Esto implica el trabajo directo sobre su espiritu o Shen para lograr un estado de sincronización imperecedero con el Tao
Esta preparación que abarca al individuo entero estima la creación de ejercicios o disciplinas que permitan un acondicionamiento de la persona. La Caligrafía, la Pintura paisajistica, la musica instrumental, el T'ui Na, y el Tai Chi Chuan, pueden ser entre otras herramientas utilizables para lograr un estado efectivo de perceptibilidad interior de esta naturaleza Universal, cuyo sentido inaprensible denominamos arbitrariamente Tao

¿Qué es el Tao?
El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una pasiva, otra activa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad. Son el Yin (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda.) y el Yang (fuerza activa/concreta, masculina, seca.). La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las contiene.
El significado más antiguo que existe sobre el Tao dice: "Yi Yin, Yi Yang, Zhè Wei Tao", es decir, "un aspecto Yin, un aspecto Yang, eso es tao".
Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.
La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida sobre la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.

El gran taoísta Lin An define así "el camino de la felicidad":
La gran mayoría de las personas
qué vacías y mal se sienten, porque usan
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para disfrutar de las cosas.
El Tao es "simplemente" algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano.
El tao que puede ser denominado tao
no es el verdadero Tao

Para este algo no existe nombre, dado que los nombres derivan de experiencias; finalmente, y por necesidad de ser descrito o expresado, se lo denominó Tao, que significa "camino" o "sendero" (recto o virtuoso) que conduce a la meta.
Cuando Lao Tse habla del Tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el Tao "es" como el espacio vacío para que se manifieste el todo.
"Existía antes del Cielo y de la Tierra", dice, y, efectivamente, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres.

El tao engendró la unidad.
La unidad dio origen a las dos facetas
las cuales dieron el ser a la triada
y la triada produjo los diez mil seres.

El Tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la "madre" de todas las cosas. Más, si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el Tao regresa al No-Ser, ahí donde es insondable, inalcanzable y eterno.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al No-Ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El Tao del No-Ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el No-Ser.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de No-Ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de Ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es Ser y el del otro, No-Ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.
Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del Tao.
El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a.C.:
Cuando se vierte agua en el suelo ésta evita las partes secas y a va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, éste evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.
Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas. Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen. No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.

El Alma Inmortal del Adepto Taoista

Objetivos
Tao es el nombre global que se da al orden natural. El objetivo del Tao es enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en sí mismo en concordancia y armonía. El Tao no es un creador porque nada en el mundo se crea ni el mundo es creado. Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales. Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos, ganando así serenidad mental y energía física.
A principios del siglo IV a. C. los filósofos chinos escribían sobre el yin y el yang en términos relacionados con la naturaleza.
Observando de la perspectiva del Tao, se ve cómo todas las cosas se elevan, se vuelven grandes y luego retornan a su raíz. Vivir y morir es simplemente entrar y salir. Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el Tao. El camino del No-Ser lleva a la quietud y la observación, y conduce de lo múltiple al Uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna.

Mediante la práctica espiritual, la perseverancia, el recogimiento y el silencio se llega a un estado de relajación que debe ser tan sereno que posibilita la contemplación del Ser interior, el alma, y así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.
Una historia representativa del pensamiento Taoísta sería la siguiente:
El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino le dijo: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y otra vez tuvo razón porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.
Lejos de una amoralidad o de una moralina latitudinaria, el taoísmo preconiza la armonía, allí está el bien, un absoluto sobre las relatividades.
Ésta ética se refleja en el arte.
El taoísmo influyó en numerosas áreas del conocimiento como la medicina, ciertas escuelas de meditación, y las artes marciales internas.

1. Influyó en la alquimia, medicina tradicional china, magia y la adivinación, por lo que se convierte en culto popular. Posteriormente influyó en las artes marciales, con sus conceptos de Chi aplicados tanto a la salud como al combate, surgiendo así diversos estilos de Kung Fu Taoísta como lo es el Tai Chi Chuan y disciplinas afines como el Chi Kung.

2. Promete la inmortalidad, en su sentido religioso como forma de "vida eterna", pero en su sentido filosófico como alegoría de un concepto ontológico impulsor de la "auto superación".

3. Observación fundamental: Alcanzar la inmortalidad, "longevidad en plenitud", "las personas que viven en armonía con la naturaleza son inmortales".

El adepto a la filosofía taoísta busca vivir en armonía. Esta búsqueda lo orienta a descubrir la naturaleza de las cosas; una naturaleza exterior (captar el ambiente, relacionarse con su medio, comprender las reglas intrínsecas que se manifiesta en los actos de los seres vivientes) y una naturaleza interior (fundamentalmente la conciencia de si mismo unida a la percepción de los sentimientos mas profundos, todo ello a través de la meditación).
El taoísta desenvuelve esta búsqueda por medio de la contemplación, o artes practicas. Estas artes o métodos desarrollan una disciplina en la cual la flexibilidad, la relajación, la sutil suavidad de lo percibido se integra con el practicante; se desarrolla una visón única, un sentimiento firme de serena armonía universal.
Esta práctica se define como Empatía: una forma intuitiva de conexión (entre lo consiente e inconsciente) en la cual la observación va causando una resonancia que hace activar en el interior una plenitud espiritual en continuidad y Paz
Este periplo lleva a la fusión con la fuente Original: el Tao

Chi Hu
Virtud del Chi: El Chi posee la propiedad de generar cambios. Tiene poder transformador de los componentes internos del ser humano

PRACTICA (contemplación)
Toda persona puede abordar con sencillez el taoísmo tradicional.
La contemplación es uno de los modos para empezar a percibir los beneficios de la Serenidad Interior, propia del taoísmo. Si bien se requiere de instructores especializados para los trabajos mas complejos y acabados de la Meditación taoísta podemos sugerir algunas iniciales:
Si desea ejercitar el taoísmo practico, comience por disponer de un Instante Vital. Seleccione un momento del día donde debe suspender todo quehacer cotidiano, claramente determinado y con una oportuna duración (siendo recomendable que la misma no sea menor a 15 minutos)
Seleccione un Espacio Sagrado. Busque un lugar propio donde ubicarse y establecer con comodidad el Instante Vital, adicionando quietud, silencio o reducción de sonidos o ruidos estridentes (sobre todo en los momentos iniciales); no debe olvidar que debe estar bien aireado, con luz natural, tenue o suave pero que permita leer, dado el caso.
Un jardín de ciertas condiciones, puede ser el lugar para la práctica de la contemplación.
Ubíquese en el espacio y proceda a relajarse descontracturarse, puede limitarse a adquirir una posición cómoda y quieta.
La posición sentada con las piernas cruzadas es recomendable, siempre con el cuidado que la espalda no se vuelque hacia delante, para lo cual es útil un almohadón pequeño y muy firme. Inicie la Respiración Consciente: cierre los ojos, con la boca cerrada, respire muy suavemente, cual si estuviera oliendo una flor. Es útil usar el tradicional método de apoyar la lengua en el paladar, justo detrás de los incisivos, para este tipo de respiración.
Realice no menos de 5 inspiraciones-expiraciones conscientes.
Proceda a realizar una Mirada Interior: construya con la imaginación una escena propia de tranquilidad, diséñela con detalle, trate de identificarla con aromas y sonidos conocidos o guardados en la memoria. Algunas Escuelas y líneas muy tradicionales utilizan en este paso la lectura de un poema, un texto clásico taoísta u otra obra símil, no muy extensa para disparar o provocar La Mirada Interior. A continuación un clásico que puede usarse para este fin.

BAMBU
Saber doblarse sin romperse
y sacudir cuando está temblando la tierra
la sabiduría de bambú es profundo.

Saber cuándo enviar adelante raíces
y energía del foco con
la fuerza de bambú
de los lanzamientos es asombroso.

El crujido de los bambúes
de la audiencia es poesía perfecta
y los pelos de bambú conmovedores
en resorte son última sensualidad


Es muy importante que al culminar este momento de plenitud y descanso espiritual, antes de retirarse a las tareas cotidianas, se realice un Saludo Ceremonial. Esto no se refiere a un ritual externo o superficial, sino a un gesto de correspondencia con el propio interior espiritual. Es una reverencia a si mismo y a la intención de perfeccionarse en la armonía del Tao. Los practicantes mas interesados en las artes taoístas utilizan el modo de cerrar el puño derecho y abrazarlo, rodearlo, con la mano izquierda, seguido de una mínima inclinación. Algunas recomendaciones útiles son usar una ropa cómoda y suelta para la contemplación y aromatizar (con sahumerios, flores o aceites, por ejemplo) el lugar antes de hacer la respiración Consciente.

Todos los seres humanos sin excepción, desde el más humilde al más ilustre, todos, absolutamente todos, tenemos en lo más hondo de nuestra humanidad un incalculable potencial subyacente, una inmensa capacidad latente, inagotables facultades dormidas, maravillosos dones por despertar, una enorme maestría por expresar, un arte sublime que reflejar, una extraordinaria sabiduría para madurar y compartir, una conciencia eterna que se ha de concienciar, un espíritu inmortal con el que identificarse, una esencia primordial fusionada (UNIDAD) con la existencia infinita, un profundo sentimiento amoroso por la vida, una hermosa naturaleza interna para dar a todos en agradecimiento por semejantes regalos que el universo nos ha obsequiado... y la alquimia interior sólo intenta actuar como el medio por el cual percatarse de todo esto, por el cual poder darle el verdadero valor al sentido de Ser, y también, como un medio para aprender el modo de manifestar este incalculable potencial subyacente.”
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